El 15 de febrero, concejales del Frente para la Victoria (FpV) Nelly Amilibia y Graciela Bar presentaron una nota dirigida al intendente Domingo Maiocco, para que se cumpla con los cuidados del medio ambiente en la zona de islas.

 

Fiestas en Islas de Victoria

La solicitud refiere a la ejecución de fiestas privadas en las Costas de Rosario, las cueles se realizan sin ningún control.

“Los concejales del bloque FpV nos dirigimos a usted [Maiocco] a fines de solicitarle el inminente y debido control sobre las fiestas que se realizan en sección islas, frente a la ciudad de Rosario, sin la correspondiente autorización”, comienza la carta.

“A las mismas concurren miles de personas, con la posibilidad de acampar en el lugar, dañando el ambiente por el nivel excesivo de ruido, luces, utilización de pirotecnia y generación de gran cantidad de residuos. Estas fiestas se vienen desarrollando desde hace tiempo sin vigilancia de parte de nuestro municipio, y cuentan con un amplio calendario para lo que resta del año”, continúa la nota ingresada en mesa de entrada.

A su vez, Amilibia, en diálogo con Paralelo 32, dijo: “Elevamos este pedido por la falta de control de la municipalidad en estas fiestas privadas. Es vox populi la venta de entradas a fiestas electrónicas con mucho daño al ambiente y que junta a miles de personas. Sabemos esto por vecinos de Rosario que nos cuentan”.

“No hay control de nada, la gente también acampa en el lugar. Nos enteramos que se vendieron entradas para este fin de semana. Entonces, pedimos que exista control”, señaló.

“Las islas son nuestras, como estas fiestas son sin autorización no pagan impuestos y producen un gran daño al ambiente”, se quejó.

Por otro lado, el secretario de gobierno, Sergio Navoni, le confirmó a Paralelo 32 que este fin de semana inspeccionarán la zona para evitar esta fiesta que no posee permiso de la municipalidad.

Cabe recordar que, este año, los primeros en informar a la municipalidad de esta situación fueron las agrupaciones ecologistasEl Paraná No Se Toca y Los Guardianes de Victoria,  que mediante un escrito advirtieron de los daños ambientales que este tipo de fiestas generan.

Mientras los ambientalistas advierten sobre las consecuencias de los niveles excesivos de ruidos, luces, utilización de pirotecnia y generación de residuos; las fiestas en las islas frente a Rosario no paran.

A través de redes sociales, en bares y guarderías se promociona una agenda de recitales y actuaciones de DJs que alcanza hasta fin de mes.

Desde el municipio de Victoria, con jurisdicción en el Delta, reconocen que las actividades no cuentan con autorización y advierten que inspeccionarán los paradores.

Desde hace semanas, en las redes circulan invitaciones para el «Fiestón Isleño», «Cool Confusion» o la «Pirata Island Party» que alientan a bailar hasta la madrugada en las playas de distintos paradores. Algunas incluyen recitales y varios DJs y cuentan con el auspicio de primeras marcas de cerveza, champagne y vodka.

La agenda arranca mañana con la promesa de «movernos hasta no poder mas», la actuación de Mario Pereyra y los DJ Tutilove y KBsounds. Según está previsto, el festejo arranca a las 14 para extenderse hasta las 4 del día siguiente. Las anticipadas cuestan entre 300 y 500 pesos, si se quiere acampar.

Pero hay más. Siete días después, otro parador tiene previsto un recital de la banda rosarina Cool Confusion y el DJ Kbsounds, Hot Cue, barra de tragos y cerveza artesanal. Las anticipadas cuestan 150 pesos.

Y aunque aún no tiene fecha cierta, otro bar isleño avisa que empezó la cuenta regresiva para la segunda edición de un festejo que, en noviembre pasado, terminó con fuegos artificiales.

A fines de enero, las agrupaciones ecologistas El Paraná No Se Toca y Los Guardianes de Victoria presentaron un escrito en la Municipalidad de Victoria advirtiendo sobre los daños ambientales que el desarrollo de estos festejos produce en la zona de islas, consideradas patrimonio ambiental y sujetas a la protección del Estado.

Además preguntaron si la Municipalidad de Victoria autoriza esas fiestas y en tal caso en qué categorías y condiciones, quiénes son las personas físicas o jurídicas a las que se encuentran concesionados los eventos y si se realizan en lotes públicos o privados.

E indagaron sobre si se requiere a los organizadores de estos encuentros una evaluación de impacto ambiental, si se controla que los decibeles de sonidos y la intensidad de las luces sean los adecuados para la protección de la fauna, ya que en la zona habitan numerosas aves y animales silvestres, y las disposiciones y controles realizados sobre la recolección de residuos, el uso de residuos plásticos en la costa y el de pirotecnia.

Uno de los referentes de El Paraná no se Toca, Pablo Cantador, indicó ayer que aún no recibieron una respuesta formal de las autoridades de Victoria. Y comentó que al enterarse de la organización de nuevas fiestas, volvieron a comunicarse con la intendencia para ponerlos al tanto de la situación.

Para los militantes ambientalistas y las personas que buscan en el delta un lugar de descanso y contacto con la naturaleza, la situación se asemeja al juego del Gran Bonete: la delegación de islas del municipio dice que es la comisaría del Charigüé quien tiene que informar de las fiestas, en la comisaría dicen no saber nada de las mismas y, finalmente, ninguna autoridad las controla.

«Da mucha impotencia y bronca», se queja la dueña de una cabaña en la isla La Invernada que pide reserva de su nombre. «De noche, las luces y la música se ven y se escucha como si estuvieras cerca de un boliche, pero aparentemente nadie se entera».

Respuesta Municipal

 

El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Victoria, Sergio Navoni, aseguró que no otorgaron ninguna habilitación para realizar espectáculos en las islas, ni recibieron empresarios que se presentaran para llevar adelante fiestas en la zona del Paraná Viejo.

«La Municipalidad de Victoria ejerce control sobre lo que pasa en las islas. No queremos prohibir estas fiestas, si queremos que se realicen con autorización y cumpliendo condiciones de seguridad, ofreciendo asistencia médica a los asistentes, con un adecuado plan de evacuación y respetando los límites de emisión sonora y la prohibición de pirotecnia», explicó.

El funcionario adelantó que hay algunos paradores que ya fueron clausurados en dos oportunidades y en ambas violaron la faja de clausura. «Vamos a volver a realizar una inspección y los paradores que funcionen en forma irregular, van a tener sanciones», sostuvo y explicó que los controles se realizan con agentes de las áreas de Habilitación y Bromatología, y personal policial.

«No queremos poner a todos los comercios en la misma bolsa, hay muchos paradores que funcionan con todos sus permisos en regla. A los otros los vamos a controlar», aseguró el secretario de Gobierno del municipio vecino.

Author: Pluma de Río

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