Fue elegido por la Asamblea Nacional. La decisión marca una nueva era en seis décadas de revolución socialista en la isla.

 

Después de casi seis décadas, Cuba inició una nueva era: el octogenario general Raúl Castro entregó la presidencia a Miguel Díaz-Canel, un civil casi 30 años menor comprometido a dar continuidad al legado de sus antecesores.

En su primer discurso como gobernante ante la Asamblea Nacional, aseguró que Cuba seguirá siendo “verdeolivo”, apoyándose en los dirigentes históricos y que tendrá en Raúl como guía, en una señal hacia el ala dura revolucionaria, más reacia a sacrificar el legado socialista bajo la espada de las reformas.

“El mandato dado por el pueblo a esta legislatura es dar continuidad a la revolución cubana en un momento histórico crucial, que estará marcado por todo lo que debemos avanzar en la actualización del modelo económico”, dijo.

Para el nuevo presidente, su antecesor Raúl Castro, quien permanece como líder del gobernante Partido Comunista, “encabezara las decisiones de mayor trascendencia”.

El cambio de mando fue sencillo, sin pompas, pero muy aplaudido.

Raúl Castro dejó su asiento en la mesa principal del Palacio de las Convenciones de La Habana, el que fue inmediatamente ocupado por Díaz-Canel.

Al lado permaneció la silla vacía de Fidel Castro, fallecido en 2016.

Histórico militante del Partido Comunista y fanático de Los Beatles.

Miguel Díaz-CanelTe puede Interesar: Quién es Díaz-Canel, el hombre que iniciará la era pos-Castro en Cuba

Sus vecinos lo recuerdan como aquel “buen muchacho” que andaba en bicicleta.
Miguel Díaz-Canel condujo sobre ruedas su militancia en el Partido Comunista.
Criado en Santa Clara, al este de La Habana, este ingeniero electrónico de 57 años nació después de la revolución y no porta los galones ni la fama de sus antecesores triunfadores de 1959.
Gusta de los pantalones jeans y Los Beatlea, y quienes han alternado con él, confían en su buen trabajo.
“Para mí es un dirigente de pueblo, un dirigente de masas. Cuando él dirigió el partido aquí fue sensacional porque ni tenía hora (de salida) y estaba en todos los lugares”, recuerda José González, un jubilado de Santa Clara.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, profesor universitario a inicios de su carrera, fue miembro del buró nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas y primer secretario del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) de la provincia de Villa Clara en 1994, golpeada como el resto del país por la crisis que generó el fin del subsidio soviético.

“Es un gran muchacho, buena gente porque yo me acuerdo que la cafetería esa que está ahí, él fue el que la hizo y siempre estaba ahí metido en bicicleta y en short”, cuenta a la AFP el excombatiente Pablo Alfonso, en Santa Clara.

Ante la falta de combustible en la época, la bicicleta fue el medio común de transporte, a la que un austero Díaz-Canel apeló.

En 1992, el diario Juventud Rebelde destacó su “figura de Apolo y su brillantez cuando le tocaba hablar en público”, además de su “fuerza, ímpetu y ternura”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ingresa Captcha aquí : *

Reload Image